Nuestro Inicio
Comenzamos hace muchas lunas y muchos soles, sazonando las mañanas y pintando los colores con calor.
Crecimos rodeados de música, travesuras y abuelas que todo lo curaban con comida. quienes nos enseñaron que el sabor es una forma de magia. Devoramos el tiempo con historias que nunca terminan, y entre fuego, risas y un toque de locura, nos convertimos en lo que somos.
Somos Chile Monoloco!
No tienen nada mejor que hacer?
No, en realidad disfrutamos enchilar a la gente con nuestras salsas. Es un placer raro, ligeramente sádico y orgullosamente primitivo, el tipo de gusto que nos recuerda que, en el fondo, seguimos siendo criaturas salvajes.
Cada botella está creada con amor, algo de irreverencia y el suficiente picante para que cuestione sus decisiones de vida, y aún así quiera más!
.
Qué queremos?
Somos una tribu de primates unidos por una sola misión:
crear salsas deliciosas y picantes usando los ingredientes más frescos y naturales que podamos encontrar. Perseguimos el sabor como los monos persiguen la travesura: con curiosidad, valentía y una alegre indiferencia por lo ordinario.
Cada botella que hacemos es un pequeño acto de rebelión, una invitación a saborear la vida con un poco más de coraje.
Picor y Color
Los colores de nuestras salsas — y la intensidad de su picor — pueden variar de un lote a otro. Esa es la belleza de trabajar con ingredientes reales y frescos: la naturaleza pinta cada botella de manera distinta.
Nos negamos a domesticar esa naturaleza salvaje con aditivos o trucos artificiales. Preferimos dejar que los chiles hablen por sí mismos, permitiendo que cada cosecha aporte su propio tono, chispa y personalidad.
Pequeños pasos de gigante
Crecemos junto a agricultores de todos los rincones de
Costa Rica, quienes nos traen chiles frescos cada semana: desde Orotina, San Carlos y Coronado, hasta las neblinosas montañas de Los Santos y el vibrante valle de Orosi.
Cada entrega es un pequeño gran paso hacia adelante, un recordatorio de que el gran sabor empieza con gente real y tierra real.
Hacemos una selección rigurosa de cada chile que llega a nuestra cocina, examinando uno por uno con la misma obsesión que tiene un mono por las cosas brillantes.
Solo los mejores llegan a nuestras botellas… porque un picor extraordinario empieza con un fruto extraordinario.
Nuestro Viaje
Hemos abrazado cada etapa de nuestro crecimiento siempre cambiante: desde aprender a gatear, hasta ponernos de pie y dar nuestros primeros pasos valientes. Cada temporada nos ha enseñado algo nuevo, moldeando lo que somos y lo que estamos destinados a ser.
Ahora estamos extendiendo nuestras alas, sintiendo en el rostro el viento de la posibilidad. El futuro está llamando, fuerte y brillante, y estamos más que listos para responder.
